Desde el año 2009, la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió celebrar el 08 de junio como el día Mundial de los Océanos, en reconocimiento al papel fundamental que ellos desempeñan en la vida de nuestro planeta.

Nuestros océanos cubren más del 70% de la superficie terrestre, albergando una gran cantidad de especies y minerales, por lo que se constituyen en una fuente primordial de recursos vivos y no vivos para la vida de los seres humanos; Los océanos también se constituyen en los pulmones de nuestro planeta, al producir a través del fitoplancton el 71% del oxígeno que respiramos diariamente y absorber el 50% del CO2 generado a nivel mundial. Por su gran tamaño, los océanos y mares se convierten en reguladores del clima, ya que influyen directamente en los cambios de temperatura y reducen los efectos del calentamiento global.

Como vías de comunicación y transporte, los mares y océanos constituyen un medio natural sobre el cual se realiza aproximadamente el 90% del comercio internacional, lo que lo convierte en una herramienta fundamental para el desarrollo económico de un Estado.
El Día Mundial de los Océanos nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de este ambiente natural para el desarrollo sostenible de la humanidad, Constituye asimismo una buena ocasión para reconocer numerosos y graves problemas que afectan a los océanos, tales como la sobreexplotación de recursos marinos, la polución, aumento de la densidad de la población costera, el calentamiento global, así como el aumento de las actividades ilícitas que se ejecutan en este medio, lo que trae serias repercusiones para la seguridad de la navegación y la vida humana en el mar.
Existen varios instrumentos jurídicos internacionales concertados en las Naciones Unidas referentes al uso, protección y degradación ocasionada a los océanos. Entre ellos ocupa un lugar trascendental la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 CONVEMAR, la que establece el marco jurídico por el cual deben regirse todas las actividades que se desarrollan en los océanos (control ambiental, investigación marina, comercio, transporte, entre otras), definiendo además los derechos y responsabilidades de los Estados ribereños, cuya base es la cooperación internacional y el desarrollo marítimo de las naciones.

Uno de los logros fundamentales de nuestro país es ser parte de la CONVEMAR desde julio del 2012 (Decreto Ejecutivo 1238), con el cual además de permitirnos establecer y delimitar nuestros espacios marítimos, se ratifica los derechos de soberanía para explorar, explotar, conservar y administrar todos sus recursos vivos y no vivos en la columna de agua; en el lecho, suelo y subsuelo marino, hasta 200 millas marinas medidas desde su litoral. Adicionalmente y previa la entrega de estudios geofísicos, nuestro país podrá extender a través de la Cordillera de Carnegie nuestra plataforma continental (superficie del fondo submarino) hasta las 350 Millas Náuticas.

El Ecuador es un estado ribereño, cuyo territorio marítimo (Aproximadamente 1’250.000 Km2) comprende algo más del 80% del territorio nacional, dueño de extensas costas continentales e insulares, consciente de los potenciales recursos naturales que éstas albergan, siente la impostergable necesidad de apoyarse en normas que, amparadas en un marco jurídico internacional, protejan y conserven dichas riquezas. Tales normas están contenidas en la CONVEMAR, con una visión de progreso y bienestar.
Pero estos derechos exclusivos van acompañados de responsabilidades y obligaciones, enlazadas a iniciativas de prevención y reducción la contaminación, control y sanción de actividades ilícitas, promoción de la investigación científica y el aprovechamiento en exploración y explotación de recursos, entre otras. El paso siguiente es centrar los esfuerzos en evaluar las oportunidades para potenciar los intereses marítimos y operativizar la aplicación de los muchos instrumentos legales inherentes a la CONVEMAR, armonizándolos y articulándolos con el marco jurídico nacional.
Es nuestro compromiso ser participes del desarrollo marítimo del país, todos los ecuatorianos debemos adoptar con firmeza y responsabilidad las regulaciones que establece la CONVEMAR, el Ecuador debe ser visualizado como un país marítimo, con intereses en el mar, con un pueblo que utiliza racionalmente sus recursos y convencido que de las potencialidades de nuestro mar depende el desarrollo del país.

Este año 2013, el lema elegido para el Día Mundial de los Océanos ha sido “Juntos tenemos el poder de proteger el océano”, con este mensaje se hace un llamado especial a los jóvenes de todo el mundo para que a través de un cambio de actitud, generen nuevas estrategias para contribuir con el cuidado y la preservación de nuestros mares y océanos; si queremos beneficiarnos plenamente de lo que los océanos tienen que ofrecer, debemos fomentar el respeto, comprensión y cuidado de este recurso natural, es deber individual y colectivo proteger el medio marino y aprovechar cuidadosamente sus recursos. La seguridad, salubridad y productividad de los océanos y mares son indispensables para el bienestar humano.
Consciente de la importancia de tal iniciativa, la Dirección General de Intereses Marítimos a través de diversas estrategias y actividades promueve y difunde el desarrollo de la identidad y cultura marítima en el país, lo que permitirá a los habitantes comprender, aceptar y valorar el grado de dependencia que tienen con respecto al mar, tanto desde el punto de vista de su supervivencia y desarrollo, como de su bienestar y seguridad.

Finalmente, la DIGEIM invita a todas y todos los ecuatorianos, ha convirtamos en “Guardianes del Mar y de los Intereses Marítimos”, a través de su uso sostenible, generación de prácticas ambientalmente amigables y compromiso con el desarrollo marítimo del país.

“El Mar es patrimonio y responsabilidad de todos y no únicamente de quienes viven en sus riberas”.